Se llegó a afirmar que su padre no fue Agripa, sino Augusto, como si hubiera sido concebida en un acto incestuoso de Augusto con su hija Julia. Esta afirmación la realizó su propio hijo, el futuro emperador Calígula, movido por su afán de engrandecimiento personal, ya que consideraba un ultraje a su persona los orígenes plebeyos de su abuelo Agripa. Se casó con el General Germánico, hijo de Druso y Antonia la menor. Druso era hermano del emperador Tiberio (por lo que Germánico resultaba ser sobrino de éste). Germánico tuvo varios hermanos, uno de ellos el futuro emperador Claudio. Todos los emperadores de esta época y los que pretendían serlo y no llegaron a conseguirlo, estaban fuertemente emparentados entre sí. Parece que el matrimonio formado por Germánico y Agripina resultó modélico y muy feliz. Tuvieron 6 hijos y fueron padres y abuelos de emperadores: Calígula era su hijo y Nerón era su nieto. No se puede decir que fueran emperadores que hayan pasado a la posteridad por su actuación gloriosa ninguno de los dos. Germánico y Agripina estaban tan unidos que ella incluso le acompañaba en sus múltiples campañas militares recorriendo amplios territorios del extenso Imperio Romano. La desgracia llegó a sus vidas cuando el ejército pretendió realizar un golpe de Estado contra el emperador Tiberio y proclamar emperador a su sobrino Germánico, al que veían más preocupado por la situación del Imperio y por el que sentían una mayor afinidad y admiración. El resultado fue que Germánico pagó esta insurrección con su vida y Tiberio aprovechó para acusar a Agripina de colaboración con los sublevados, por lo que la desterró a la isla de Pandataria, al igual que había sucedido años atrás con su madre Julia. Agripina sobrevivió varios años a su marido aunque finalmente se dejó morir de hambre, a pesar de que Tiberio obligaba a que se la alimentara para que no muriera. Esto sucedía el año 33 d.C. |