Su vida estuvo marcada por la tragedia de principio a fin, a pesar de ello supo salir adelante y se convirtió en una escritora de renombre y gran fuerza narrativa. Esta es su historia.Nació en Thornton el 21 de abril de 1816, siendo la tercera hija de un total de seis hermanos. Su padre era un reverendo de origen irlandés, muy estricto y moralista. Cuando eran todos muy pequeños a su padre le fue concedido un beneficio en Haworth (Yorkshire) , y allí fue donde vivieron todos hasta el final de sus días. La madre de Charlotte murió al año siguiente de su traslado a Haworth, en 1821. Esto supuso una gran pérdida para los niños, pues el padre era una figura bastante reservada, y no propiciaba el contacto con sus hijos. Un ejemplo de ello es que siempre comía solo , debido a problemas digestivos que arrastró durante toda su vida. Por tanto, los niños convivían fundamentalmente con las sirvientas de la casa, y más tarde, con la hermana de su madre, que a la muerte de ésta, se trasladó a vivir con ellos y así educarlos y cuidarlos.
Desde luego no se puede decir que fuera una infancia muy feliz la de estos niños, ya que el lugar donde vivían no favorecía un gran contacto con el exterior. Sus relaciones eran meramente con las personas que vivían en la casa, y entre ellos. Eran niños muy tranquilos, a los que no les gustaba jugar como a los demás niños. Su distracción predilecta era salir a pasear cuando el tiempo lo permitía-que no era demasiado a menudo- todos juntos, disfrutando de los paisajes agrestes que les rodeaban, con las vistas inmensas de los páramos yermos y desiertos de esta zona de Inglaterra. Otra de sus aficiones favoritas, que conservaron toda la vida, era la lectura de cualquier libro o publicación que cayera en sus manos. Eran lectores ávidos y también les interesaba enormemente discutir sobre política y la situación europea de su época. Esta era una de las pocas acciones que desarrollaban en compañía de su padre, y parece ser que la hermana mayor , María, desde que tenía solo 5 años, era capaz de argumentar sin problemas sobre los temas políticos que leía asiduamente en los periódicos que llegaban a la vicaría. Esto teniendo en cuenta que eran niños que no acudían al colegio y que vivían totalmente apartados del resto del mundo. Se trató , ciertamente, de una familia totalmente autodidacta, tanto en sus relaciones personales como en su contacto con la educación. Se sabían de memoria poemas completos de sus autores preferidos, y los libros de viajes y aventuras también eran igualmente devorados por estos niños ansiosos de sensaciones que impregnaran sus vidas.
Finalmente, su padre decidió enviar a 4 de sus hijas a un internado para hijas de clérigos, y aquí siguió su camino la tragedia familiar. Las dos hermanas mayores, a las cuales Charlotte adoraba, murieron de tuberculosis debido a los rigores que les imponían en el internado. Esta situación la reflejará con todo lujo de detalles la escritora en su obra más conocida, “Jane Eyre”. Tras este hecho, Charlotte y Emily, que eran las hermanas que habían sobrevivido a la terrible experiencia del internado, vuelven a casa junto a Anne, la hermana más pequeña, y Branwell, el único hermano varón. Todas las hermanas trabajarán como profesoras o institutrices durante períodos de tiempo, pero siempre acaban volviendo a su hogar, ya que eran personas que el trato con extraños les resultaba exageradamente dificultoso y agobiante, llegando incluso a enfermar si pasaban largas temporadas fuera de casa. Las tres hermanas publicaron casi a la vez sus novelas, y la que tuvo un éxito inmediato fue la de Charlotte ( Jane Eyre). Parecía que la vida les sonreía.
Pero la desgracia volvió a golpear a la familia. En un plazo de nueve meses murieron los tres hermanos de Charlotte : el único hermano varón , al que todas adoraban, se enamoró de una mujer casada y cuando su romance fue descubierto ella le abandonó. Esto provocó que él se entregará a todo tipo de excesos que le llevaron a la muerte. Y las dos hermanas , Emily ( la autora de Cumbres borrascosas) y Anne ( la autora de Agnes Grey) murieron de tuberculosis. Esto provocó una crisis existencial en Charlotte, que se exteriorizaba en períodos de fuertes dolores de cabeza y malestares varios que no le permitían desarrollar su vida normal. A pesar de todo continuó escribiendo, casi hasta el día de su muerte. Ésta sucedió en 1855, cuando estaba embarazada de varios meses, y acababa de casarse hacía menos de un año. Según cartas que se conservan , ella afirmaba que era plenamente feliz. Y como siempre sucedió en su vida, esa felicidad le tenía que ser arrancada. Realmente fue una vida marcada por un destino trágico.
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