Así comenzó su carrera como cazador de búfalos, contratado por una empresa para que les suministrara carne fresca para alimentar a sus empleados. Su fama como cazador hizo que le llamaran Búfalo Bill, nombre por el que tuvo que ganar un curioso duelo.
Otro hombre le acusó de robarle ese nombre, por lo que se organizó un concurso de cazadores de búfalos. Al final de la jornada, Cody salió vencedor, por lo que a partir de entonces pudo llamarse Búfalo Bill. Su fama fue en aumento, trabajando para el gobierno como explorador y organizador de cacerías. Sus buenas relaciones con los indios le hacían la persona ideal para hacer de punto de unión entre ambas culturas. Poco a poco la civilización se iba imponiendo al salvaje oeste, a la vez que crecía el interés por todo cuento este suponía de riesgo y aventura.
Por ello, Búfalo Bill, con gran sentido de la oportunidad, pensó en organizar un espectáculo circense en el que se representara la epopeya de vaqueros e indios. Así surgió un famoso espectáculo llamado Wild West Show, en el que participaba el mismo Cody, con el que recorrió todos los Estados Unidos y las principales capitales europeas.
Su gran éxito no impidió que Cody viviera sus últimos años casi arruinado, teniendo que actuar cada vez en espectáculos más zafios y denigrantes, pero el Oeste había sido su vida y no veía el momento de cambiar de vida.
Así, el año 1917, durante una representación circense tuvo que retirarse por un dolor en el pecho del que no se recuperó. A su entierro acudieron cientos de admiradores, políticos y jefes indios. Todo un ejemplo de convivencia.
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