Así, Arturo, debió nacer en torno al 450 d.d.C., fruto de la relación prohibida entre su padre y la dulce Igraine. Según la leyenda, Uther quiso poseer a la esposa de uno de sus capitanes, y para ello pidió ayuda al mago Merlín. El precio que pidió Merlín, fue encargarse de la educación del niño que naciera, a lo que Uther accedió.
Sobre los hechos concretos de su vida, poco histórico se conoce, la leyenda afirma que se casó con la hija del rey de Irlanda: Ginebra, y que creó una corte espléndida, a la que acudían los mejores caballeros de Gran Gretaña: Camelot y la mesa redonda.
Detrás de estas leyendas, se oculta la existencia de un rey que consiguió unir al resto de nobles de Inglaterra, dando paso a una época de esplendor. Parece probado que Camelot existió, aunque no fue el lugar mágico que nos presentan las leyendas, sino el lugar de reunión de Arturo y sus aliados. Sobre el lugar exacto del emplazamiento, poco se sabe, debido sobre todo a que las crónicas inventaron o cambiaron el nombre del emplazamiento real.
La muerte de Arturo se produjo en la batalla de Camluan, en el año 537, a manos de su sobrino Mordred. Tras morir, sus restos fueron trasladados al castillo de Avalon, aunque hoy en día, su tumba se encuentra en la abadía de Glastonbury. |