Considerado como uno de los más importantes presidentes Norteamericanos, su talla política indudable no fue reconocida hasta su madurez. Serían una serie de casualidades las que le llevaron al poder y le permitieron ser el presidente que proclamó la emancipación de los esclavos negros.
Nació en el año 1809, en el seno de una familia de colonos. En su juventud fue leñador, participando en varias campañas contra los indios, hasta que comenzó sus estudios de derecho y a interesarse en política. Miembro del partido republicano, intentó que le nombraran senador, pero no lo consiguió. A este le siguieron otros muchos intentos por lograr una brillante carrera política, pero todos ellos fueron infructuosos. Su talante antimilitarista no le beneficiaba en un momento en el que la sociedad demandaba la guerra sin cuartel contra los mexicanos y contra los indios.
Así, en el año 1859, Lincoln era lo que podía decirse un político fracasado, tenía eso si un bien ganado prestigio como abogado íntegro, pero con eso solo no se pagaban las deudas.
Es entonces cuando por azar acepta dar una pequeña conferencia en un lugar apartado. Si aceptó fue por el dinero que le ofrecían, pero significó su regreso triunfal a la arena política. Los numerosos asistentes se quedaron impresionados con sus ideas, muy novedosas y esta vez sí, acordes con lo que la sociedad pedía, de hecho la guerra contra los estados del sur parecía inminente. El partido republicano se dio cuenta del gran potencial de una cara nueva, honesta y comprometida con la paz y con la abolición de la esclavitud.
Así, en tan solo un año le nombrar candidato republicano a las elecciones, siendo nombrado presidente tras ganarlas en 1860.
Sin embargo, los estados del sur vieron en su nombramiento una afrenta, pues Lincoln representaba todo cuanto se oponía al sur: era antiesclavista, pacifista y proteccionista, lo que hería de muerte su economía basada en las plantaciones de algodón.
Lo cierto es que su nombramiento fue la espoleta que disparó la guerra, los Estados del Sur proclamaron la secesión de la Unión, y como Lincoln no lo aceptó, comenzaron los enfrentamientos.
Tras un inicio favorable al Sur, las grandes batallas se decantaron del lado Unionista del Norte. Lincoln es reelegido en 1864, en plena guerra gracias a los éxitos militares del general Sherman y a su política de conciliación. Así, tras la rendición de las tropas del Sur, comandadas por el general Lee, inicia la reconstrucción del país y proclama la abolición de la esclavitud, hecho importantísimo por el que ha pasado a la Historia.
Pero no le dio tiempo a saborear el éxito. Muy poco tiempo después de terminada la guerra, en una representación de teatro, fue asesinado por un exaltado partidario del Sur.
Su asesino era un actor teatral, por lo que no tuvo problemas para poder acceder al teatro donde había dado muchas representaciones, además el guardaespaldas de Lincoln consideró que una vez empezada la función no había peligro y se bajó a tomar una cerveza, dejando el camino del palco presidencial sin vigilancia.
Murió a consecuencia de un disparo en al cabeza a bocajarro, sobreviviendo varios días, pero falleciendo en el año 1865. Había entrado en la leyenda.